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27 jul 2014

Un ganso solitario

Dando vueltas con mi flamante hidrohide, el otro día me tropecé con un ave que me resultó muy extraña, por desconocida.
Jamás la había visto, desde luego, pero es que además ni siquiera me sonaba.

Evidentemente, se trataba de un ganso. Un ganso al parecer despistado, pues creo que estas aves suelen ser bastante gregarias y les gusta moverse en grupo.


Por allí anduvo bastante rato, nadando, posada en un saliente rocoso junto a una garceta...


O él solo, descansando.


Ese aspecto tan diferente a otros gansos, con esa mancha rojiza alrededor del ojo, me ha traído varios días de cabeza, buscando por internet y en mi guía de aves, hasta que la encontré (y mira que no era complicado, pero no buscaba en los lugares correctos)...

Se trata de un Ganso del Nilo u Oca Egipcia (Alopochen aegyptiaca), un ave no originaria de Europa, aunque existen poblaciones asilvestradas en varios países, se supone que procedentes de ejemplares importados hace mucho tiempo.
Imagino que son aves que se desplazan largas distancias y este individuo debió hacer una parada en su viaje para descansar o alimentarse, por no encontrarse bien... quién sabe. O tal vez es una especie a la que gusta moverse individualmente y éste ha aparecido por Badajoz y ha parado unos días antes de seguir su vuelo.


26 jul 2014

Andarines del río


El andarríos chico (Actitis hypoleucos) es un ave que se incluye en el grupo (no taxonómico) de las denominadas limícolas, es decir, aquellas que desarrollan su actividad en orillas de ríos, lagunas o pantanos, preferentemente zonas pedregosas o con abundante limo, buscando larvas, moluscos, insectos, crustáceos o pececillos, de los que se alimentan.

Mi primer contacto fue en el río Guadiana, en un remanso en el que pude introducir mi hidrohide y aproximarme a la hilera pedregosa que separaba esta zona de aguas tranquilas de la corriente del río.

Poco tardó en aparecer una de estas nerviosas aves, con su característico movimiento de la parte trasera, arriba y abajo.



 Es curioso y casi agotador observar ese movimiento incesante de cola arriba y abajo, constantemente, sin apenas parar un instante. Sólo al oír los primeros clicks de la cámara y pararse a mirar ese bulto extraño del que salían tales ruidos, se detuvo un instante este ejemplar (instante durante el que no moví un dedo, no disparé y tuve paciencia), para luego seguir con su picoteo buscando alimento y su movimiento de cola.



En las orillas limosas de lagunas y pantanos tampoco faltan, aunque no parece ser una especie abundante, ya que nunca he visto en el mismo lugar más de dos o tres ejemplares.


Además de su aspecto general, pico más o menos largo, pequeño tamaño y colores pardos en la parte superior y blanco en la inferior, se reconocen por la especie de entrante de color blanco que sube por delante de las alas.


A pesar de todo, son nerviosos y esquivos. Aunque soportan la presencia del hidrohide relativamente cerca, pronto se ponen nerviosos y empiezan a alejarse, mirando de reojo, por si ese bulto les siguiera o hiciera algún movimiento extraño.


(La práctica y la paciencia hace que cada vez se pueda uno acercar más, buscar un mejor encuadre e ir mejorando las fotos).


25 jul 2014

Garceta en plena faena

Especies
Egretta garzetta


La garceta común (Egretta garzetta) es una de las aves acuáticas más abundantes en nuestros humedales.
Se las puede ver desde en pequeñas charcas hasta en las orillas del Guadiana. Siempre con la mirada clavada en el fondo poco profundo, donde va removiendo el limo con sus pies para detectar alguna presa o asustarla y que se descubra intentando huir.




Cuando observa un leve movimiento, se queda inmóvil, observando fijamente...

En un instante, despliega su cuelo y lanza un arponazo con su afilado pico...
Y ésta tuvo su premio, un hermoso cangrejo, con el que se dirigió rápidamente a la orilla para evitar que se escapara si llegase a soltarse del pico.


Al momento lo engulló y enseguida volvió al acecho.

Hermoso animal y bonita experiencia observarlo en plena faena.


24 jul 2014

El vuelo de las garzas


Especies
Ardea cinerea
Ardea purpurea

Tras el regreso del viaje a oeste de USA, vuelta a la normalidad y a las salidas con el gran descubrimiento del año: el hidrohide.

Para esta entrada tras el regreso he seleccionado algunas de las fotos que he hecho en el último mes de garzas volando, pues siempre me ha resultado muy curiosa la postura que adoptan y la sensación que transmiten al volar.

Al ser aves de gran envergadura, las garzas, tanto la real como la imperial son muy precavidas y mantienen una importante distancia de seguridad con las personas, ya que no pueden levantar el vuelo con gran rapidez.

 Garza imperial (Ardea purpurea)


Garza real (Ardea cinerea)

Si uno se detiene a observarlas, el vuelo de las garzas llama la atención por la sensación de pausado, relajado y tranquilo, como sin prisas, por muy apuradas que se encuentren.

El cuello recogido, las patas extendidas y muy juntas, esas enormes alas moviéndose de forma majestuosa... todo contribuye a producir esa sensación de lentitud y calma.






Es habitual que emitan sus típicos graznidos mientras vuelan, como hizo este ejemplar, rompiendo un poco la sensación de pausa y calma en su vuelo.



18 jul 2014

Cóndores en Grand Canyon

En la primera aproximación al gran cañón, en una parada en la que se detiene mucha gente para contemplar una de las vistas más hermosas del lugar, vimos varios cóndores, que ya están más que acostumbrados a la gente y por eso suelen estar por las inmediaciones, a veces muy cerca, como fue el caso.

El cóndor de California (Gymnogyps californianus) es un ave carroñera de gran tamaño, de la familia "Cathartidae", que incluye a los buitres americanos (pero no a los europeos, que pertenecen a la familia Accipitridae). Aunque está cercanamente emparentado con los zopilotes, gallinazos o el cóndor de los Andes, es diferente de todos ellos (más parecido externamente al último).
Estas aves han estado recientemente al borde de la extinción, pero se ha recuperado la población mediante la cría en cautividad y hoy día se estima que existen unos 300 ejemplares, distribuidos por las zonas rocosas de California, Utah y Arizona.


Pudimos ver a un individuo joven, que se caracteriza por tener unos colores más oscuros en la cabeza, prácticamente negra, mientras que los adultos adquieren unos tonos amarillos, anaranjados o rojos, cuando se irritan.
Además, el pico está más descubierto en el joven, aparentando ser más grande, ya que en los adultos está recubierto de piel amarilla.


Son una de las aves de mayor tamaño del planeta, superando ligeramente a los buitres europeos en altura (hasta 1,4 m.) y envergadura (hasta 3 m.), aunque de peso similar (alrededor de los 10 kg).


Uno de los adultos que se aproximó mucho a nuestro lugar de observación, al borde de una roca con la inmensidad del gran cañón al por debajo.
Un animal muy hermoso (dentro de la pretendida "fealdad" de los buitres).


Es un ave sagrada para el pueblo indígena de los "Kiliwa", que lo incluía en su mitología como el que guiaba a los espíritus de los difuntos hasta la otra vida y que afirmaba que el día que estas aves se extinguieran , la tribu desaparecería de la faz de la Tierra.


8 jul 2014

La bahía de San Francisco

Y en éstas, que dejamos el hide, el hidrohide y la sierra... y nos vamos a conocer las maravillas naturales del oeste de USA.
Así que fotos de otros lugares (pido la comprensión del lector, ya que no fue posible hacer las fotos con toda la preparación que hubieran merecido muchos de los lugares visitados, pero no se trataba de un viaje exclusivamente fotográfico y el tiempo apremiaba).

Primera parada: SAN FRANCISCO.

Sólo algunas fotos de la zona con mayor encanto de esta ciudad, la bahía.

Se hicieron desde "the dock of the bay" (esto me recuerda la canción de Otis Redding, favorita de Antonia, así que pongo el vídeo).



Alcatraz, por supuesto


 Vista del downtown


The dock of the bay


El Golden Gate, entre la niebla, en el extremo de la bahía



Las gaviotas están acostumbradas a la mucha gente que pasa por allí y se dejan fotografiar a una distancia bastante cercana.


Por cierto, se trata de la gaviota occidental, "Larus occidentalis", que se reconoce por su tamaño más bien grande, sus patas de color rosado y la mancha roja en la parte inferior del pico, detalles que se aprecian perfectamente en la foto.




2 jul 2014

Un respiro tras una dura mañana

Especies
Bubulcus ibis
Egretta garzetta


En el post anterior hablaba de una gran bandada de garcillas que se posaba en un árbol muerto y luego en la orilla del embalse.
Pues bien, una buena parte de estos individuos se introdujeron en el agua y ahí se dedicaron a asearse y dormitar.
Mientras, pude acercarme mucho con el hidrohide, muy lentamente, para no alertarlas, hasta incluso llegar a estar en medio del grupo.
Esto me permitió tomar muchas fotos a muy escasa distancia.




La presencia de las garcillas bueyeras (Bubulcus ibis) dio confianza a otras aves, que empezaron a acudir.
Las primeras, un grupo de varias garcetas comunes (Egretta garzetta), que también decidieron tomarse un descanso para asear las plumas y relajarse un poco, antes de proseguir con la búsqueda de alimento.






Todas estas fotos, y muchas más, fueron tomadas en medio de una marabunta de aves de varias especies, la mayoría de ellas las dos que muestro en este post.
Aunque entre las garcillas era imposible, las garcetas de las fotos intenté aislarlas del conjunto, cosa que ahora me pregunto si fue acertado, pues estas fotos no reflejan la abundancia de animales del momento


1 jul 2014

Fochas y gallinetas

Especies
Fulica atra
Gallinula chloropus

En mi primera "inmersión" con el hidro me di cuenta de que dos especies de aves, con aspecto entre patos y gallinas, se introducían entre la vegetación de la orilla al menor signo de alarma, de tal manera que me fue imposible conseguir fotos aceptables.

En la segunda entrada en el agua, ya con la dosis de paciencia muy incrementada, esperé tranquilamente a que salieran de entre los juncos y perdieran el miedo a ese bulto que tenían cerca, ahora prácticamente inmóvil.
Aunque siguieron recelando mucho, logré una aproximación interesante, que me permitió hacer algunas fotos, si no muy buenas, al menos suficientes para ponerlas aquí como registro de las especies.

La focha común (Fulica atra) tiene un aspecto y tamaño de gallina (de gallina más bien pequeña) cuando está fuera del agua, pareciendo más un pato cuando está nadando.





Es fácilmente reconocible por su color prácticamente negro en su totalidad, mientras que el pico es blanco y presenta un escudete (una especie de prolongación del pico hacia arriba) también blanco.





La gallineta (Gallinula chloropus) es otra ave muy típica y representativa de los humedales con abundante vegetación en la orilla.


Tiene un aspecto parecido a la focha, aunque algo menos compacto y redondeado y un poco más pequeña.
También de color oscuro, casi negro, pero con variaciones de tonos pardo-oliváceos en el dorso, más grisáceos en la parte inferior y con unas manchas blancas claramente visibles en los laterales.
La cabeza es más oscura y llama la atención el pico, de color rojo intenso (con un pequeño escudete frontal, también rojo) y amarillo en el extremo.



Ambas "gallinas" son muy escandalosas y se pelean frecuentemente, alborotando toda la charca con sus chirridos.

Bandada de garcillas

Especies
Bubulcus ibis

Las garcillas bueyeras (Bubulcus ibis) son aves esencialmente acuáticas, es decir, su hábitat natural son los humedales.
Eso no quita para que se alejen más o menos de las charcas, embalses o ríos para alimentarse, principalmente siguiendo al ganado o a la maquinaria que remueve la tierra.

Sin embargo, sus lugares favoritos para anidar, descansar y dormir están en el agua o muy cerca de ella.
Así ocurre con este embalse, en el que estrené mi hidrohide, en el que de pronto apareció una gran bandada de garcillas, que hizo parada en un par de árboles que les sirven de posadero habitual, uno muerto, dentro del agua y otro de la orilla.

Primero se posaron dos...



Luego llegó el grueso





Pero, al poco rato, decidieron ir a descansar y asearse, en el suelo, en un pequeño saliente en el agua.




Y ahí se quedaron mucho rato



30 jun 2014

Garzas en el árbol

Especies
Ardea cinerea
Ardea purpurea

Siguiendo con el relato de mi estreno en el hidrohide de fabricación propia, hubo un momento en el que desde el lugar en que me encontraba observé dos o tres garzas posadas en un árbol de la orilla. No estaban cerca, por lo que tuve que acercarme para intentar conseguir algunas fotos decentes.
El problema que surge en ese momento es que te quieres acercar pronto y el trecho se hace muy largo, pues hay que moverse con lentitud para no alarmar a las aves y que levanten el vuelo.
Así que, despacito, parando cada dos o tres pasos (de rodillas, ya que la profundidad era escasa) y resistiendo las ganas de correr, me fui aproximando durante lo que me pareció una eternidad.
Afortunadamente, llegué hasta un punto bastante próximo al árbol, aquél que me permitió hacer fotos cercanas sin estar demasiado debajo de ellas.

Y éste es el resultado:

La garza imperial (Ardea purpurea), como suele ocurrir, enseguida levantó el vuelo, no sé si incómoda por la presencia del hidrohide o por algún ruido o movimiento extraño en la lejanía (suele haber pescadores por los alrededores).
Al menos pude lograr un par de fotos con cierta nitidez, una posada y otra mientras iniciaba el despegue.







También había en el mismo árbol dos garzas reales (Ardea cinerea):
Este primero es un adulto que luce su llamativo plumaje nupcial, con la cabeza y cuello blancos y unas características manchas negras en la cabeza, además del penacho, también negro, en la parte trasera. En el cuello podemos apreciar también otro rasgo de este plumaje nupcial, como son las dos líneas quebradas negras que lo recorren de arriba abajo.


Este otro ejemplar es un joven, de color gris más uniforme, con pequeñas zonas blancas en cabeza y cuello y ya apareciendo un muy pequeño penacho negro y las líneas negras del cuello.
Como suele ocurrir con los jóvenes, su carácter más confiado hizo que se mantuviese largo rato posado, sin que el hidrohide le incomodase lo más mínimo (sólo se fue cuando decidió que era hora de alimentarse).